Accesorios de latón tratados con dos acabados distintos a partir del mismo punto de partida.
El latón llegó apagado y con la pátina oscura que desarrolla con el tiempo. Es un material que responde muy bien al pulido, aunque tiene su carácter: se calienta con facilidad durante el trabajo y hay que dosificar para no pasarse.
La comparativa de arriba muestra el recorrido completo: la pieza de partida, el pulido a espejo con el tono dorado del latón en todo su brillo, y el acabado cromado, plateado, que cambia por completo el aspecto y añade protección.
Cuál elegir depende del conjunto. Si las piezas van con otros elementos dorados o buscas el aspecto clásico del latón, el pulido es la opción. Si van con cromados o quieres un acabado más resistente, el cromo tiene sentido. Es una de esas decisiones que conviene tomar viendo la pieza, no sobre el papel.